El prejuicio detrás de los kilos de más.
"México con problemas de obesidad donde el 70% padece sobrepeso, según el informe “La obesidad y la economía de la prevención”, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Es decir, dos de cada tres mexicanos tienen sobrepeso. Además, las mujeres mexicanas sufren más estas enfermedades (73%) que los hombres (69.4%), sin embargo, lo más preocupante es que México es el primer país del mundo en obesidad infantil con 4.5 millones de niños."
Las instituciones en la salud se han esmerado los últimos años en reforzar las campañas para bajar de peso, la más reciente es "Chécate, Mídete, Muévete". Generando un mensaje tácito de que los kilos de más te han llegado porque no te cuidas, no haces ejercicio y comes sin límites. ¿Es regla general? No, no lo creo. Va más allá.
Yo aún no conozco a una persona que haya engordado por "hobbie", porque deseaba que no le quedara la ropa o quisiera ser señalado siempre; por eso la frase "está gord@ porque quiere" ó "está gord@ por floj@" es tan irresponsable como hiriente.
Detrás de un situación como ésta, hay varios factores. Dejando de lado el lado genético hay un factor que han olvidado mencionar e incluso integrar en sus campañas de salud física: LA AUTOESTIMA.
Qué diéramos porque la autoestima se fortaleciera también con ir al gym y hacer 100 abdominales o se aumentara comiendo manojos y manojos de lechuga, pero lamentablemente es aún más complejo, como compleja es nuestra mente.
Las personas que padecen obesidad, son un grupo vulnerable, blancos fáciles de discriminaciones en todos los niveles de nuestra sociedad. Así, y malamente, se ha dado por hecho que una persona obesa es sinónimo de perdedor, apático, pocos capaces o hasta torpes, afectando en todas las áreas de la persona que lo tiene. Como vemos, no sólo hay una repercusión física, sino también emocional, al hacerlos creer que no están en condiciones de ser competitivos y ganar, en cualquier ámbito: personal, profesional y hasta amoroso.
De esta manera, la imagen de la persona con sobrepeso empieza a deteriorarse poco a poco, creando daños en la autoestima y destruyendo su auto-confianza.
Pero el problema no para ahí, se crea un círculo vicioso. Al verse con obesidad y sentir esta discriminación o auto-rechazo, se genera más ansiedad y tristeza, lo que obliga a buscar la compensación afectiva: comida. Esto se traslada a "crearse" un ambiente de mayor cálidez que emule alguna etapa en la que la persona contaba con ese confort deseado. Casi siempre conlleva la recreación de un ambiente infantil, donde la alimentación era la base para obtener no sólo nutrientes, sino nutrirse afectivamente con la compañía de la madre que sabía proveer el cuidado y atención que le tranquilizaba cuando era bebé.
Aquí me gustaría aclarar que lo antes dicho no es una regla universal, ya que cada persona con sobrepeso e incluso obesidad, presentará una repercusión emocional diferente, pues cada cabeza es un mundo. La idea es proponer un esquema general con base a mi experiencia de casos que he tenido muy cercanos de obesidad, como también tengo casos de personas que se han aceptado, trabajan en verse y sentirse bien con el cuerpo que tengan.
Por último mencionaré un caso que siempre expongo en mis conferencias.
Una chica estaba ansiosa por perder peso, se inscribía al gym, realizaba las dietas que su nutrióloga le proporcionaba, dejaba de comer alimentos que le parecían deliciosos, pero después de uno o dos meses de estar intentándolo dejaba de asistir al gimnasio, rompía la dieta que se le había asignado y comía a escondidas sus alimentos predilectos poco sanos. Y así pasaban los años en que lo intentaba y recaía, generándole frustración, rabia y deteriorando su autoestima.
Una chica estaba ansiosa por perder peso, se inscribía al gym, realizaba las dietas que su nutrióloga le proporcionaba, dejaba de comer alimentos que le parecían deliciosos, pero después de uno o dos meses de estar intentándolo dejaba de asistir al gimnasio, rompía la dieta que se le había asignado y comía a escondidas sus alimentos predilectos poco sanos. Y así pasaban los años en que lo intentaba y recaía, generándole frustración, rabia y deteriorando su autoestima.
No fue hasta varios meses de terapia psicológica cuando la causa raíz salió a flote.
Todo inició cuando en la preparatoria su novio decidió romper con ella, un hecho que ya de entrada duele, fue aún más impactante para ella cuando supo que fue por andar con otra chica aún más delgada que ella. Su mente, de manera inconsciente empezó a crearle un autosabotaje para que no pudiera bajar de peso, ¿por qué?
En su mente se generó la idea FALSA de que "la dejaron por gorda", ella creó un mundo donde se culpaba por perder el amor de su vida, entonces la auto-flagelación era sabotearse en todos los métodos para bajar de peso, y permanecer gorda como castigo. ¡Sí, así de fuerte puede ser nuestra mente!
Todo inició cuando en la preparatoria su novio decidió romper con ella, un hecho que ya de entrada duele, fue aún más impactante para ella cuando supo que fue por andar con otra chica aún más delgada que ella. Su mente, de manera inconsciente empezó a crearle un autosabotaje para que no pudiera bajar de peso, ¿por qué?
En su mente se generó la idea FALSA de que "la dejaron por gorda", ella creó un mundo donde se culpaba por perder el amor de su vida, entonces la auto-flagelación era sabotearse en todos los métodos para bajar de peso, y permanecer gorda como castigo. ¡Sí, así de fuerte puede ser nuestra mente!
Éste es sólo un caso, como puede haber muchos o similares.
Por favor, antes de juzgar o burlarte de una persona con sobrepeso, ponte a pensar que no conoces su historia de vida y las razones por las que tiene esos kilitos de más. A veces va más allá que pereza, genética o descuido consiente.
Si tú que me lees tienes esos kilos de más, trata de buscar toda la ayuda posible donde puedas encontrar la razón de por qué se te dificulta perder peso, sin dejar de cuidarte en la medida de lo posible y sobre todo, jamás, pero JAMÁS DEJES DE QUERERTE TAL Y COMO ERES. Amándote y respetando tu cuerpo, todo lo demás se viene por añadidura.
Si tú que me lees tienes esos kilos de más, trata de buscar toda la ayuda posible donde puedas encontrar la razón de por qué se te dificulta perder peso, sin dejar de cuidarte en la medida de lo posible y sobre todo, jamás, pero JAMÁS DEJES DE QUERERTE TAL Y COMO ERES. Amándote y respetando tu cuerpo, todo lo demás se viene por añadidura.


0 comentarios: